RUTINAS PARA UNA VIDA MÁS FELIZ (Y EFICIENTE)

lunes, 11 de mayo de 2015

Ya dicen todos los estudios que las rutinas son buenas para el ser humano. Cualquier libro que leáis sobre el mundo de los bebés (yo me leí unos cuantos durante el embarazo y la baja maternal) os dirá que es fundamental que los niños tengan unas rutinas, para saber qué va a pasar en cada momento y por lo tanto crecer más seguros y felices.

Pues bien, los adultos necesitamos también unas rutinas para ser más felices. Porque establecer unas rutinas en nuestra vida nos ayuda a dos cosas: la primera, ganar tiempo y eficiencia; la segunda, no olvidarnos permanentemente de cosas importantes. Y ambas contribuyen a nuestra felicidad, indudablemente.

Dedico por lo tanto el post de hoy a daros ideas sobre algunas rutinas que podemos comenzar a partir de mañana mismo. Si las llevamos a cabo, en unos meses notaremos cómo ha mejorado nuestra vida. Os lo digo de verdad, ¡probadlo!

Rutinas para una vida más feliz


En el post 7 maneras de optimizar el tiempo cada día, ya os hablaba de algunas ideas que podíais convertir en rutinas para optimizar el tiempo, como dejar recogida la cocina antes de acostaros. Hoy os daré unas cuantas ideas más.

Como siempre, vuestros comentarios son bienvenidos y os invito a que aportéis ideas y compartáis esas rutinas que ya tenéis introducidas en vuestra vida. ¡A lo mejor os las copio!

De momento aquí os dejo 12 indispensables (¡más una extra!). ¡Feliz lectura!

1. Haced una copia de seguridad de vuestro disco duro el primer fin de semana de cada mes

Este hábito nos ahorrará, sobre todo, disgustos. Si tenéis programada una subida automática de fotos a la nube (Dropbox, Drive, OneDrive, Google+ o cualquiera de estos servicios), apenas os llevará tiempo, pues ya tendréis mucha tarea adelantada.

Yo lo que hago, por si os sirve de idea, es tener por supuesto programada en el móvil la copia de seguridad de las fotos en la nube, para que si mi teléfono muere de repente o me lo roban, no pierda ni una sola foto (o como mucho las del día en cuestión).

Hacer copia de seguridad


El primer fin de semana de cada mes, lo que hago es organizar esas fotos en carpetas, para tenerlas siempre ordenadas, tal y como os conté en el post Cómo organizar (de una vez) tus miles de fotos. Podemos hacerlo una vez al año, está claro. ¿Pero no es mejor hacerlo una vez al mes, que nos llevará mucho menos tiempo? Si lo fijamos para el primer fin de semana además, no se nos olvidará nunca.

Eso en cuanto a las fotos. En cuanto a los datos, lo que hago es copiar toda la información de mi disco duro en un disco duro externo, en una carpeta con el siguiente formato "Fecha CopiadeSeguridad". Es decir, si la hiciera hoy, por ejemplo, 20150511 Copia de Seguridad.

Una vez se ha completado (dependiendo de la información que tengáis, tardará bastante), borro la anterior. ¡Nunca antes! Por si acaso...

De ese modo, si vuestro ordenador muere, lo máximo que perderéis es un mes de trabajo. No obstante, yo recomiendo también subir lo importante a la nube (Dropbox, Drive, OneDrive...). Así no sólo no lo perderéis jamás sino que lo tendréis disponible desde cualquier dispositivo.

2. Estableced una rutina mañanera

Esto es importante para optimizar el tiempo lo máximo posible. Además, a esas horas no solemos estar muy espabilados, por lo que cuanto menos tengamos que pensar y más automáticamente actuemos, mejor.

Tanto si vivís solas, como en pareja o con niños, intentad optimizar la rutina de cada mañana, y sobre todo, que siempre sea la misma. Si lo conseguís, no sólo conseguiréis más tiempo de sueño, sino que saldréis de casa felices de haber llevado a cabo con éxito las primeras tareas del día.

Establecer una rutina mañanera


Yo os cuento mi rutina por si os sirve de inspiración. Mi chico y yo nos levantamos a la vez. Yo me meto a la ducha mientras él prepara el desayuno para él y el niño y le levanta. Mientras ellos desayunan yo hago la cama, me visto y me arreglo. Mientras mi chico se ducha yo solía ayudar al niño a vestirse cuando no sabía. Ahora que ya sabe, aprovecho para recoger un lavavajillas si se quedó puesto la noche anterior, o para recoger la ropa que haya tendida, o cualquier cosilla de estas (o para desayunar, ¡claro!). El caso es aprovechar cada minuto. Una vez que sale mi chico de la ducha y se arregla (¡tarda mucho menos que yo!), ya estamos los tres listos para salir.

3. Cambiad el cepillo de dientes los meses pares (o los impares)

El cepillo de dientes debe cambiarse cada dos meses, aproximadamente. Y a mí me pasaba como con las lentillas. Que nunca me acordaba de cuándo tocaba. ¿Cuándo lo había cambiado la última vez? ¿En febrero? ¿En marzo, porque no me acordé en febrero de comprarlos?

Cambiar cepillo de dientes cada dos meses


Al final, el truco de mi madre (como suele ocurrir) es el mejor. Cambiarlo los meses pares (o los impares). Así no hay confusión posible. El día que vayáis a hacer la primera compra del mes en los meses pares (o los impares), ¡comprad el cepillo de dientes!



4. Tomad vuestra medicación nada más entrar en la cocina por la mañana

Podéis aprovechar para tomaros además un vaso de agua templada o caliente con limón, que tiene 1000 y un beneficios. ¡Lo digo en serio! Es bueno para la piel, para el intestino, es antioxidante, previene el cáncer... Es estupendo para la salud en general.

Tomad vuestra medicación por la mañana


Pero volviendo al tema que nos ocupa. Somos muchas las que tenemos que tomar alguna medicación diaria. Yo, por ejemplo, tengo hipotiroidismo y debo tomar una pastilla de tiroxina cada día por la mañana en ayunas. Otras se toman suplementos vitamínicos. O una pastilla para algún problemilla de salud, o la píldora anticonceptiva, o cola de caballo (que tiene un maravilloso efecto drenante, por cierto, para las que tienen tenemos retención de líquidos). El caso es que acordarse siempre, siempre, siempre, de tomarnos lo que nos debemos tomar cada día es muy difícil.

Por eso os recomiendo asociarlo a algo de modo que lo convirtamos en una rutina y sea imposible que se nos olvide. Al vaso de agua con limón, por ejemplo. Yo, lo primero primerísimo que hago al entrar en la cocina por la mañana es tomarme la tiroxina con un enorme vaso de agua. Así voy ya como en piloto automático. ¡Y no se me olvida nunca!

5. Pintaos las uñas mientras veis una serie

Sacar tiempo para pintarse las uñas es una lata. Y encima luego no puedes hacer nada durante un rato. Y ya si tienes niños y están despiertos, no te quiero ni contar.

Basta que te las acabes de pintar para que tu hijo venga con una "emergencia" y la estupenda manicura a tomar viento.

Pintarse las uñas viendo una serie


Así que yo he adoptado una rutina que me va de maravilla. Los domingos por la noche me pongo un capitulillo de alguna de las mil series que sigo y me pinto las uñas mientras lo veo. Se me pasa el tiempo volando y para cuando termina el capítulo mis uñas están perfectas :)

6. Programad transferencias automáticas en vuestra cuenta

Si tenéis que realizar algún pago cada mes, y no lo tenéis domiciliado, programad transferencias automáticas en vuestra cuenta. Se puede hacer a través de Internet en todos los bancos, y te evita despistes y apuros innecesarios.

Una de las cosas más útiles de la banca online.

7. Fijad un día de la semana para ver las series

Si sois como yo y veis mil series, esta rutina os vendrá bien. Yo siempre estoy viendo entre 4 y 6 series a la vez. Si cada día me pongo a ver una, no puedo aprovechar ninguna noche para hacer nada en absoluto. ¡Con lo que a mí me cunden las noches! Leo, estudio, escribo los posts, trabajo...

Por lo tanto, hace tiempo tomé una decisión: los viernes por la noche es mi día de series. Agrupo las de toda la semana y me las veo del tirón. A veces hasta con palomitas. Nada más cenar me "encamo" con un bol de palomitas y un gran vaso de agua y, ale, una detrás de otra.

Ver series en la cama


Para mí es el día perfecto porque además el sábado no hay que madrugar. Y además eso me deja libre no sólo el resto del fin de semana, sino también toda la semana. ¡Os lo recomiendo!

8. Programad la semana teniendo en cuenta las citas periódicas ineludibles

Hay cosas que sí o sí tenéis que hacer cada semana. Por ejemplo: ir a trabajar. Pero no sólo eso. Seguro que algún día a la semana tenéis clase de algo. O tenéis que llevar a vuestro hijo a alguna actividad extraescolar. O vais todos los jueves a colaborar un ratito a alguna asociación. Lo que sea.

Pues bien: coged en un folio y haced 7 columnas con los 7 días de la semana. En la primera columna de la izquierda marcad las horas, de 8 de la mañana, por ejemplo, a 10 de la noche. Y señalad en ese "calendario" todas las actividades semanales ineludibles que tenéis.

Programar la semana


Lo que os queda "en blanco" es el tiempo del que disponéis cada semana para "colar" otras cosas. Es muy útil tener esa hoja presente, incluso colgada en el corcho de vuestra habitación, con un imán en la nevera o digitalizada en el móvil. De ese modo sabréis de un plumazo que si tenéis que ir al médico podéis coger la cita los miércoles o viernes por la tarde. O que si vuestras amigas quieren quedar a comer tenéis los martes a mediodía disponibles. Etc, etc. ¡Probadlo y ya veréis cómo os simplifica la vida! Ya no más citas dobladas ni mover cosas de sitio.

9. Haced una lista el lunes por la mañana con lo que queréis hacer durante la semana

A mí esto me resulta súper útil. Coger un papel o mejor aún una libreta como las de Mr Wonderful por ejemplo, y anotar el domingo por la noche o el lunes por la mañana todo lo que tengo que hacer durante la semana. Pero todo, todo.

Anotar en una libreta tareas pendientes cada semana


Si ha quedado algo pendiente de la semana anterior, también. No sabéis la gozada que es ir tachando cosas a lo largo de la semana. Y tener la lista presente ayuda a organizarnos mejor el tiempo. No es lo mismo que sea jueves y te queden dos cosas por hacer que que te queden 15 (¡hay que ponerse las pilas!). También nos ayuda a no retrasar cosas de semana en semana indefinidamente, porque en cuanto veamos una cosa dos semanas seguidas en la lista nos entrarán ganas de hacerla aunque sólo sea por perderla de vista.

10. Haced una lista el viernes por la tarde con lo que queréis hacer el fin de semana

Y lo mismo con el fin de semana. El viernes por la tarde, o a mediodía justo antes de salir de la oficina, podéis aprovechar para haceros una lista de las cosas pendientes para el fin de semana.

Anotar en una libreta tareas pendientes cada semana


¡Que luego llega el domingo por la noche y parece que no nos ha cundido nada!

11. Lavad las sábanas y toallas siempre el mismo día de la semana

Idealmente el fin de semana, que es cuando tenemos más tiempo. Si establecemos la rutina del sábado por la mañana (o cualquier otro día concreto), por ejemplo, nunca se nos olvidará cambiar las sábanas.

Lavar sábanas y toallas el mismo día de la semana


Aprovechad también  para comprobar, con la vorágine de lavadoras del fin de semana, que el lunes estará limpio todo lo que necesitaréis durante la semana. Tipo uniformes de los niños o equipaciones de deporte (de los niños y de los papás), vuestra ropa para el gimnasio, etc. Así sabréis que cuando llega el lunes todo está listo para comenzar la semana.

12. Llamad a vuestros padres mientras hacéis la cena

Otra rutina que a mí me va fenomenal y que os animo a probar es la de la llamada de teléfono por la noche. Yo, voluntariamente, me encargo de hacer la cena cada noche en mi casa. Mi chico se la prepara al niño y le acompaña mientras cena, o recoge el lavavajillas mientras tanto, o recoge la casa que el enano ha dejado manga pro hombro.

Hacer la cena


Pero yo preparo la cena. Porque ello me permite, a la vez, llamar a mis padres, con los que hablo cada noche. De esa manera voy haciendo algo productivo (además de hablar con ellos, por supuesto, ¡que siempre es muy productivo!), y apenas sin darme cuenta, la cena ya está hecha y ya les he dado las buenas noches. Si ya he hablado con ellos antes, quizá aprovecho para llamar a alguna amiga. Pero el caso es aprovechar ese ratito por la noche que de otro modo no emplearíamos en nada. ¿Qué os parece?

Extra: Antes de ir a dormir

Todas las rutinas de las que os he hablado son súper útiles para ahorrar tiempo y sobre todo para no olvidarnos de las cosas. Pero he dejado para el final la rutina más, más importante de cada día, aunque ni nos ahorra tiempo ni nos hace más eficientes: el beso de buenas noches. A vuestra pareja, a vuestros niños. Aunque estén dormidos.

Nunca, nunca, os vayáis a dormir sin haber dado un beso de buenas noches a las personas a las que queréis. Yo lo hago cada noche y me voy feliz a la cama :)

Beso de buenas noches


Os deseo un lunes maravilloso y ¡feliz semana de San Isidro a todas las madrileñas! El jueves nos vemos con nuevo post. ¡Un beso!

4 comentarios :

  1. Que bonito, gracias por recordar tantas cosas bonitas para planear y hacer cada semana, yo soy un desastre, no apunto mucho en la lista, y deberia hacerlo.
    Un saludo)

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    Respuestas
    1. Gracias a ti, Olga, por tus comentarios! Creo que todas somos un desastre hasta que nos ponemos, no te preocupes. Te garantizo que no eres la única! :)

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