7 MANERAS DE OPTIMIZAR EL TIEMPO CADA DÍA

lunes, 23 de marzo de 2015

Es increíble lo corto que puede hacerse un día, ¿verdad? Apenas nos damos cuenta cuando ya son las once de la noche y no nos tenemos en pie. Y aún nos han quedado mil cosas en el tintero por hacer.



Así que aprovecho mi primer post para daros algunas ideas para optimizar el tiempo y conseguir que el día cunda un poquito más que de costumbre:


1. Llamadas de teléfono: aprovechad los ratos muertos, en los que literalmente no podéis hacer otra cosa, para hacer todas las llamadas de teléfono pendientes (y devolver las que os han hecho y no habéis podido atender).

Algunas ideas: mientras vais en el metro (aprovechando que ya hay cobertura), mientras conducís (siempre y cuando tengáis bluetooth, ¡ojo!), mientras hacéis la cena o mientras estáis en la peluquería con el tinte puesto.

Si aprovecháis estos momentos para devolver llamadas o hacer esas que tenéis pendientes desde hace ni se sabe cuándo, e incluso para pedir hora en el médico o hacer cualquier encargo, cuando realmente tengáis un rato libre podréis destinarlo a trabajar, estudiar, leer o ver la televisión o lo que más os guste.



2. Emails profesionales: en cuanto lleguéis al trabajo, contestad a todos los emails que podáis en ese momento.

De ese modo os quitaréis tareas pendientes de un plumazo y podréis concentraros durante el resto de la mañana en el trabajo de verdad. A veces no nos damos cuenta, pero los emails nos roban un montón de tiempo. Sobre todo aquéllos que se convierten en cadenas interminables y al final incluso sin sentido.

Contestad todos los pendientes a primera hora (si puede ser con un cafecito al lado y así aprovecháis para ir metiéndoos en faena) y luego ya a lo vuestro. Si no entra nada urgente, no volváis a contestar hasta media mañana o incluso antes de comer. ¡Veréis como sois mucho más productivos!



3. Emails personales: si tenéis Gmail, instalad en vuestros dispositivos la aplicación de Inbox.

Desde que me mandaron la invitación y la probé, me volví adicta a la misma. Tanto, que desactivé las notificaciones de Gmail y ahora recibo únicamente las de Inbox. Para los que no lo conocéis, se trata de una aplicación de Google que nos permite gestionar nuestro correo electrónico de una forma nueva. Entre otras cosas, nos permite relegar emails no urgentes para que nos entren más tarde (incluso podemos programarlos para por la noche, por ejemplo).

También permite marcar los importantes de modo que más tarde puedas acceder directamente a los que has ido marcando como prioritarios y verlos todos del tirón.



4.  Haced listas.

Cada día. Y varias, sobre todos los temas pendientes, agrupados por categorías. Llevad un lista de la compra, que podéis tener en la puerta de la nevera puesta con un imán. Si vais anotando las cosas según se van terminando, el día que vayáis a hacer la compra, ¡ya tendréis la lista hecha!

Cada día, a primera hora, haced una lista con las tareas que sí o sí tenéis que terminar antes de que finalice el día. ¡Ya veréis el gusto que da ir tachándolas!

Podéis llevar otra lista de cosas a hacer antes de terminar la semana, o el mes; de cualquier cosa que queráis. Yo utilizo los típicos blocs pequeñitos (como éstos de Mr Wonderful o de Ikea) y me hago listas por temáticas, que tengo colgadas con chinchetas en un corcho en mi habitación (excepto la de la compra, que la tengo en la nevera). Las voy actualizando cada día o semana, y he de decir que ayuda mucho a ir avanzando con los temas.

1 y 3: www.mrwonderfulshop.es
2: www.ikea.es


5. Utilizad la nube.

Supongo que la mayoría de vosotros ya lo hacéis, pero esto es fundamental. El tener tus documentos (en menor medida las fotos, aunque esto es fundamental en cuanto a tener un backup de las mismas) accesibles en cualquier momento y desde cualquier dispositivo te permite optimizar en gran medida tu tiempo, ya que puedes utilizar cualquier rato muerto para trabajar sobre ellos. ¡Nunca se sabe cuándo el médico va a tenerte 40 minutos esperando!

Ya sabéis: con móvil y tablet a todas partes, y con los documentos en la nube. Hay un montón de servicios diferentes (Dropbox, Google Drive, OneDrive, ... con diferentes planes de tarifas, aunque todos ellos ofrecen una cantidad de espacio gratuito).



6. Cenad pronto.

Pensadlo de este modo: si os acostáis a las 23h30, por ejemplo, y no habéis terminado de cenar hasta las 22h30, después de cenar apenas vais a hacer nada más que lavaros los dientes y poco más. En cambio, si hubiérais terminado de cenar a las 21h30, tendríais dos horitas enteras, con la casa en silencio y con probablemente pocas llamadas de teléfono, que podríais aprovechar para ver tres capíitulos de vuestra serie favorita, estudiar, leer un rato o lo que os venga en gana.

Yo noto un montón la diferencia entre cuando ceno pronto y tarde, de verdad. Es increíble lo que pueden llegar a cundir las últimas horas del día (sobre todo a mí, que no suelo acostarme antes de la una, jeje). ¡Probadlo y ya me contaréis!


7. Antes de acostaros...y al levantaros.

Sé que da mucha pereza, lo sé. Pero si empleáis cinco o diez minutos (como máximo) por la noche, antes de acostaros, a dejar puesto un lavavajillas y recogida la cocina, o poner la lavadora, o recoger un poco la casa; por la mañana, mientras se hacen las tostadas o mientras el niño desayuna, podréis aprovechar para poner la secadora o recoger el lavavajillas que pusisteis por la noche. ¿Ventaja? Lo habréis hecho sin apenas daros cuenta y cuando lleguéis por la tarde a casa, después de todo el día en la oficina, no os tendréis que preocupar por ello.


De momento esto es lo que yo aplico en mi día a día. ¿Y vosotras? ¿Tenéis algún otro truco que os ayude a ahorrar tiempo a diario? ¿Utilizáis ya alguno de los mencionados en el post?

Muchas gracias por leerme, ¡nos vemos prontito!


No hay comentarios :

Publicar un comentario

Made With Love By The Dutch Lady Designs